"Para ti, que no has
perdido un hijo demasiado pronto, pero alguien a tu alrededor sí."
Como madre de brazos vacíos pasé por la dura etapa de verme
afectada por comentarios desafortunados desde que mi bebe falleció. Y quiero ayudarte a que puedas, a su vez, ayudar a otros sin herirlo (se que esto a veces sucede sin que esa sea la intención.. pero lamentablemente pasa).
Lo primero que debes conocer, es que para nosotras las
madres de brazos vacíos, nuestros hijos son seres humanos desde que nos
enteramos de ese primer positivo. Los médicos pueden llamarle embrión, feto...
pero es nuestro bebé. Y lo sigue siendo después de morir. Quizás no lo puedas entender porque no lo has vivido, eso no
es motivo para juzgarte. Pero tampoco lo hagas tú cuando me veas llorar porque
lo extraño.
Te contaré un poco de lo que vivi y tal vez puedas mirarlo desde otra perspectiva.
Te contaré un poco de lo que vivi y tal vez puedas mirarlo desde otra perspectiva.
“Me enteré de que en mi vientre se formaba vida, lo cuide,
lo alimente sanamente, soporté malestares, le hable, lo acaricié, lo vi solo a
través de una pantalla, escuché el sonido más hermoso… el de su corazón, lo
sentí moverse dentro de mí, le llame Ignacio, lo vi una vez más, me enamore de
él, murió, lo traje al mundo en silencio, se quebró mi corazón”
Solo lo tuve cinco meses, los mejores cinco meses de mi
vida. Nació el amor más inmenso. Si tú tienes la dicha de ser madre o padre,
entenderás la inmensidad del amor. Trata
de comprenderme, sin juzgarme. No me digas que soy joven, eso no es limitante
para sentir dolor. Yo sé que más adelante Dios puede bendecirme con otro
embarazo pero yo también quería este bebe. No me digas que fue mejor de cinco meses y no
cuando tuviese nueve, porque el dolor no se mide por la edad gestacional o del
niño. No me preguntes si fue que yo hice algo mal, ya es suficiente dolor el haberlo
perdido como para que le agregues “más leña al fuego”, haciéndome sentir
culpable cuando no es así. Recuerda que estoy pasando por un momento de
tristeza, de dolor, de sentimientos encontrados.
No me digas que fue mejor así, que todo pasa por algo. Si
bien es cierto, que en algún momento entenderé que ¡Sí! Efectivamente todo pasa
por algo, y encontraré la respuesta al ¿para qué?, no pretendas que a poco
tiempo sane y lo entienda. Yo tengo mi ritmo, necesito mi tiempo. Tiempo que no
está establecido en ninguna parte, yo sanaré cuando deba sanar. No me presiones
por favor.
Pero amigo(a), ¿sabes que si puedes hacer? Escúchame, déjame
llorar, ofréceme tu amistad y tu hombro para sostenerme; abrázame, pero sobre
todo recuerda a mi bebe, nómbralo. Te aseguro que lo valorare muchísimo.









