miércoles, 28 de mayo de 2014

Temple.- A-Z de la Maternidad


Comienzo plasmando las definiciones que más se relacionan con lo que quiero expresar; y con las que más me identifico indudablemente.

TEMPLE:
.- Carácter o estado de animo de una persona
.- Capacidad de una persona para afrontar con serenidad situaciones adversas, difíciles y/o peligrosas.

Es mucho más fácil escribirlo que ejecutarlo, y eso ya lo había confirmado años atrás cuando no tenía ni la más remota idea de lo que sería ser madre. Aún en mi caso; una maternidad diferente este hecho hizo que mi temple se multiplicará por n veces sin siquiera darme cuenta.

Cuando la maternidad llega viene con un compendio de cosas por descubrir en una misma como persona, como mujer, pero sobretodo como madre. Sin lugar a dudas el TEMPLE es una de estas cosas.

Entonces, si el TEMPLE es la capacidad de afrontar situaciones difíciles; Creo estoy segura que las madres estamos llenas de él.

Una madre tiene TEMPLE para soportar el dolor de parir y exigir que su parto sea una de las experiencias más maravillosas de su vida bajo sus deseos.
Una madre tiene TEMPLE para dar un alto a las imposiciones de terceros cuando de dar consejos maternales se trata; y mucho más temple cuando estas personas son allegadas incluso familiares.
Una madre tiene TEMPLE para enfrentar a sus patronos cuando injustamente le niegan permisos por exámenes médicos o situaciones que merezcan estrictamente estar con sus hijos.
Una madre tiene TEMPLE cuando le toca por cualquier circunstancia ser madre soltera y no decae en el intento.
Una madre tiene TEMPLE cuando la vida le exige ser luchadora y enfrentarse contra viento y marea ante la dura y cruel infertilidad, para poder alcanzar sus sueño.  
Una madre tiene TEMPLE cuando le grita al mundo que sus HIJOS son su prioridad, sin importar lo demás…. A veces incluso ella misma.
Una madre tiene TEMPLE cuando debe afrontar valientemente los designios de Dios por un embarazo que se le va de las manos y el corazón, cuando en vez de llegar vida llega la muerte. Y mucho más TEMPLE aun cuando lo vive dos veces (mi caso) o más (como muchas), y sigue con la bonita ESPERANZA de volver a ser madre. Esta vez madre terrenal…. Esta vez por más tiempo…

En lo particular mi maternidad y mi temple (ya digo que son un combo) me han llevado desde la muerte de mi hijo (mi segundo embarazo, porque “según” el primero fue anembrionario) a un estado de paz inexplicable, a un estado de comprensión y humanidad, que hoy día me hace luchar, no solo por sanar mi dolor, sino por ayudar a sanar el de otras madres…. Y para esto mamis… se necesita mucho TEMPLE


viernes, 16 de mayo de 2014

Mi Ángel y Yo .- Historia de una Madre del Cielo

No importa el tiempo, no importa la edad, no importa si llegaste a saber si esperabas un príncipe o una princesa, NO, no importa nada de esto. Lo que si importa es que desde que te enteras que estas gestando un pedacito de ti, UNA VIDA!!, se te llena el corazón del sentimiento más gratificante y puro... Se te llena de Amor!! Amor por ese ser diminuto pero a la vez tan grande; amor que llega al alma y te brota descontroladamente, amor que se queda en el aire cuando tu hij@ se te va del cuerpo y de las manos. 

Y entonces, necesitas de una gran fortaleza y entereza para afrontar el duro proceso que se te viene encima. Melisa ha querido dar un paso importante en su proceso de duelo, contándonos su historia, a través de las palabras plasmadas en una carta dirigida a su angelit@...

"Melisa, se que tu hij@ está orgullos@ de la madre valiente que tiene. Se también que encontrarás la manera (como siempre digo) de recordar y honrar a tu pequeñ@ a través del amor"

MI ÁNGEL Y YO

El día de mi cumpleaños número 32 estabas dentro mío junto con las ilusiones, los besos, las caricias, los abrazos, estabas y no estabas más. Tan pequeñito, con 6 mm y con tanto amor para darme. Tu almita estaba en el cielo junto con mis abuelos, mi padrino y otros muchos angelitos. Cuando se hicieron las 12 de la noche, estábamos acostados, tu papá me abrazó me dio un beso muy muy grande que era para los dos y lloramos con la luz y el corazón apagados. Me siguió abrazando y me daba cuenta que lloraba me dijo que esto a el le dolía tanto como a mi y ninguno supo mucho más que decir más que llorar abrazados. Hacía ya 4 días que había recibido la noticia más fea de mi vida. De la de ambos.

Luego de eso, una nube era mi vida, lloré, pregunté y seguí llorando. Sola porque no quería que papá me vea mal. Unas de las primeras cosas que me hizo tomar conciencia de que eras una pequeña vidita (aunque lo sabía), fueron las palabras de mi tía que me dijo “me dijo tu papá que tu hijito se fue al cielo”. Hasta el momento mi “nube” no me había dejado pensarlo de esa manera. Me explicó que tenía que despedirte y ponerte un nombre. Que mi corazón me iba a decir si eras nena o nene. 

Unos días después soñé que en mi cama, acostada a mi lado había una nena hermosa, con mucho pelo, muy muy chiquita, te puse Emma porque unos días antes de saber que existías me resonaba ese nombre. También para despedirte, prendí una vela en delante de un sobre que contenía el test de embarazo, lo único que me quedó de tu paso por mi vida, y te recé arrodillada llorando. Agradeciéndote por haberme hecho mamá y haberme hecho sentir un AMOR que jamás había sentido. La dicha más grande que alguna vez pude vivir. Te pido perdón Angelito porque asustada lloré mucho cuando me enteré que llegabas. Sorpresa, alegría y temor, muchos sentimientos encontrados. Pero te amé desde antes de saber que existías, te amé y te sigo amando. Mi tía me dijo que todo pasa por algo y Dios me dirá el para qué de tu partida. Aún no lo descubrí. Pero ya se me revelará. 

Quiero aprender a llevar mi duelo con entereza, como te merecés. Para que tu paso por este mundo nos deje una enseñanza como familia. Nos enseñe a ser mejor como pareja, nos fortalezca en el amor. Pedile a Jesús y a María que los tenés cerquita que cuide a tu papá, que lo ayuden a entenderme. Es un hombre muy bueno, el mejor papá que podía haberte elegido por eso cuídalo Angelito mío y ayudalo mucho. Ayúdame a ayudarlo a estar bien, a que los dos estemos bien y salgamos fortalecidos en el dolor. Pediles una ultima cosita, que cuiden mucho de tu hermanita, que aprenda a quererme y que siga siendo una nena linda y buena con un hermanito que la cuida desde el cielo. ¡Que privilegiados somos!. Tu papá ya tiene su hermosa nena de 3 añitos, ahora te tiene a vos. 

Espero que como me ha dicho mi tía “ una vida que se va llama a otra vida” y algún lindo día nos mandes un hermanito más que se quede mucho tiempo con nosotros. 

Te amo!!.

Tu mami Melisa Mostafa

martes, 6 de mayo de 2014

Blog Hop Día de la Madre: "Para ti que eres Madre de un Ángel"

"Una madre no se define por el número de hijos que puedas ver, pero si por el amor que ella sostiene en su corazón." 
- Franchesca Cox

Ser Madres no solo es engendrar un pequeño, son madres las mujeres que adoptan, son madres las tías que divierten, las abuelitas que consienten, las mujeres que sin tener un vinculo sanguíneo con un pequeño se preocupan y se detienen a velar por él. Son Madres las "madrinas" de esos chiquitos tremendos de las amigas, y somos madres las mujeres que hemos tenido durante un corto tiempo a nuestros hijos en el vientre o pocas horas después de nacer ... pero se han ido muy pronto. 

En este mes de las Madres, quiero hacer una mención especial a esas madres valientes que luchan día a día con el dolor de no tener a sus pequeños con ellas; a esas madres guerreras les escribo esta carta: 
Al igual que tú yo también perdí a mi bebé, se me fue de las manos sin haberlo tenido en ellas; quizás tú lo tuviste pero de igual manera se fue muy pronto. Sé que en estos momentos nada te consuela, y quienes quieren reconfortarte solo te dicen frases inoportunas que no suelen ayudar. Lo sé, porque lo viví. Sé que ocultas tus sentimientos, que quizás te haces la fuerte y a un “¿Cómo estás?” Respondes con un “Bien” fingido, cuando por dentro tienes una mezcla de sentimientos que ni tú misma puedes comprender. Debes darte tiempo, tu tiempo, tu ritmo. Sé que algunas personas querrán presionarte a salir del dolor. No permitas que terceros eviten que puedas vivir tu duelo como es necesario, eso solo hará tu dolor aún más grande.
Sé que pasarás por muchas etapas, y que en algunas transitarás más tiempo que en otras. Quiero que sepas que esto es normal. Pasarás por la tristeza de saber que tu bebé ya no te acompaña físicamente, te preguntarás ¿Por qué? ¿Por qué me pasa esto a mí? Por más que le des vueltas no encontrarás respuestas al porqué, lo que si quizás puedas, con el tiempo responderte es: ¿Para qué? ¿Cuál fue el objetivo de tu bebé en tu vida, en sus vidas?
Pasarás por sentimientos de culpa, también es normal, no tengas miedo de tus sentimientos, pero querida madre, te pido que en esta etapa luches para no quedarte estancada; en el fondo sabes que tú como madre de tu precioso bebé, eras quien más lo amabas y deseabas, y lo protegiste desde ese primer positivo. Lo sé y tú también lo sabes.
Por otra parte, quizás tu Fe se tambalee un poco mientras intentas entender. Tal vez te enfades con Dios por lo que estás pasando, no lo verás justo. No te preocupes, en algún momento de este difícil camino sé que te reencontrarás con Dios y tu Fe estará más inquebrantable que nunca. También te sentirás enojada con el mundo entero, con la vida, nada te causará gracia, pero te prometo que la felicidad tocará tu puerta de nuevo muchas veces más. Y tu bebé será partícipe de esto internamente en tu corazón.
Te sentirás sola, porque nadie entenderá el dolor por el que pasas, no te agobies por los demás, preocúpate y ocúpate de ti. Puede parecer egoísta pero es importante que sepas que en este proceso de duelo tú eres Tu prioridad; al igual que tu pareja. Y con respecto a esto, es posible que este suceso afecte su relación como pareja. Trata de que esto sea motivo de unión, de fortaleza en su amor. No olvides que él también perdió a su bebé. Sobretodo ten presente que hombres y mujeres experimentamos de manera distinta. Quizás lo veas indiferente con relación a la pérdida, pero probablemente solo este sacando fuerzas para ti, para apoyarte, para no demostrar debilidad y mantenerte en pie durante el difícil proceso de duelo.
Sentirás deseos de mantener tu pérdida en silencio, pero a la vez te molestarás porque nadie lo recuerda, nadie lo nombra. Y aquí me gustaría que me leyeras con la mente bien abierta pero sobretodo con el corazón. Tu bebe vivirá por siempre en tu mente y corazón, en cada pensamiento, en cada día, cada despertar, cada sueño.. fue, es y será parte de ti. Cuando lo mencionen, cada vez que alguien lo nombre sentirás felicidad porque es reconocido, pero esto pasará a partir del momento en que tú como madre, rompas el silencio; te prometo que a pesar de no ser fácil, lo lograrás.
El dolor y el vacío no se irán jamás, pero al pasar el tiempo, ese dolor será opacado por el amor inmenso hacia tu bebé y te invadirá un sentimiento de paz que te permitirá honrar su memoria de la manera más hermosa. Y por último; como vengo diciendo desde que viví esta dura experiencia: “Somos madres especiales, algunas afortunadas por ser madres de un pedacito de cielo y de tierra, y otras aunque solo del cielo, madres también”.
Si eres madre solo del cielo, ten Fe que pronto llegará el arco iris que iluminará tu vida, nos encontramos en el mismo camino. Dios te llene de bendiciones, te envío desde la distancia, abrazos cargados de fortaleza y miles de besos al cielo. 



Nota: 
Si estás aquí es porque vienes del blog Mama Ríe y ahora debes ir al blog de Entre Papeles y Tijeras .....
Si quieres leer más por motivos del Mes de las Madres, te invito a seguir el Blog Hop del Día de la Madre que ha creado Cuentos de Amatxu, veras de que se trata justo aquí.






martes, 29 de abril de 2014

Día 29: Una Canción

Hay una canción, que escuché estando embarazada, y me sentí tan identificada, en cada frase, en cada palabra, deben conocerla, se llama Yo te esperaba de Alejandra Guzmán. Encontrarán la letra Aquí
























Luego desde que Ignacio se fue al cielo, definitivamente no solo una canción ha tocado mi corazón; sin embargo la que más me remueve lo sentimientos al escucharla es I will carry you de Selah... encontrarán la letra en ingles y traducida  Aquí 

He encontrado muchas otras canciones que también hablan del duelo, de extrañar a una persona, son canciones hermosas, que me llenan de paz. Las iré colocando todas en el Blog, mientras les dejo las que llevo traducidas, les aseguro que se sentirán identificadas (Lee y escucha las canciones Aquí).

lunes, 28 de abril de 2014

Día 28: Un Recuerdo


Eras tan pequeño, naciste tan hinchadito que tus huellitas no pudieron marcarse bien. Aún así, nuestro medico hizo todo lo posible por poder cumplir mi deseo de tenerlas.

Es uno de mis grandes tesoros. Una pequeñita pero significativa parte de ti aquí conmigo.



Pero no es lo único que atesoro, también me quedó un vídeo, de la segunda vez que te vimos. Pocos segundos, pero amo ver tus manitas tocando tu rostro. (Esta volteado el vídeo, no logré enderezarlo. Pero se puede apreciar como se tocaba su carita, si no logran ver solo deben ladear un poco su cabeza a la izquierda durante los segundos 0:02 al 0:07).


video




sábado, 26 de abril de 2014

Humanidad.- A-Z de la Maternidad

Fuente: unomasenlafamilia.com


Humanidad: Definido por la Real Academia Española como sensibilidad, compasión de las desgracias de nuestros semejantes, fragilidad propia del ser humano.  

Prefiero llamarlo capacidad de amar y ayudar desinteresadamente a nuestros semejantes.

Nuestra actitud ante las diversas situaciones que nos presenta la vida, (algunas no tan gratas) es lo que nos permite salir adelante o hundirnos.  Ser madre de un ángel me hizo y me hace crecer internamente…. espiritualmente cada día más.

Siempre me he caracterizado por ser humilde de carácter y muy colaboradora con el resto de las personas; sin embargo desde el fallecimiento de mi pequeño esta virtud se ha visto engrandecida a magnitud pues se despertó en mi el deseo de ser esa voz  por medio de la cual muchas madres puedan sentirse identificadas, y representadas.

Mi hijo me ha hecho más humana de lo que jamás pensé, he entendido el dolor más grande que puede vivir una mujer y siento esa necesidad de alzarme al mundo para mediar por esas madres que como yo han perdido un hijo. Puedo comprender lo duro que es vivir un proceso de duelo, lo difícil que es expresarlo cuando la sociedad te juzga y lo maravilloso de aprender a recordar a partir del amor.

Hoy día hace falta en el mundo entero mucha humanidad, que permita a todo el que lo habita vivir mejor y asimilar el valor de lo que es realmente importante de la vida; las pequeñas cosas, las inmateriales, “el amor a nuestros hijos”. Quizás te preguntes como puedo saberlo; pues, aunque he vivido la maternidad desde una perspectiva muy diferente soy madre. Madre de un ángel y tía madrina de una hermosa niña que me da lecciones de vida, vive en mi corazón y mente día a día, y es amada como hija propia.

Sé que el amor que nos invade al ser madres nos humaniza desde los huesos hasta la última capa de piel, ya no solo nos importa nuestra vida y las de nuestros niños; nos importan todos los niños del mundo, se nos puede alegrar el día si vemos al bebé de la vecina aprender a caminar, hablar o reír; pero también podemos entristecernos si nos enteramos de que enferma, es maltratado o fallece, porque aún si no somos su madre, si somos más humanas.   






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Enviado por Mi Mundo Materno

viernes, 25 de abril de 2014

Dia 25: Edad Gestacional

Las mejores 20 semanas de mi vida fueron contigo chiquito. ..

Es realmente hermoso poder recordar con tanta exactitud todos los segundos que te tuve dentro de mi, esos minutos en los que te movias y yo me quedaba inmovil esperando sentirte más y más. 

Todas las noches de esas 20 semanas, con tu papa hablandote, acariciandote mientras te contaba acerca de nuestro día; y te expresaba su amor. 

Fueron pocas pero maravillosas las semanas, en la que me enseñaste muchas muchas cosas. Nunca te olvidaré, te seguiré sintiendo en mi ser cada vez que cierre los ojos y estoy segura que siempre estaras conmigo en ese instante.